Secuenciación genética en el diagnóstico de la distrofia muscular de Duchenne

El Dr. Andrés Nascimento, de la Unidad de Patología Neuromuscular del Hospital Sant Joan de Deu, explica en el siguiente vídeo cómo se realiza la secuenciación genética en el diagnóstico de la distrofia muscular de Duchenne.

El Dr. comienza explicando cómo se configura el gen que contiene la información necesaria para construir la proteína llamada distrofina. A este gen le llamará “gen DMD” y es el gen más importante en la distrofia muscular de Duchenne, ya que la distrofina, entendiéndola como si fueran ladrillos, es clave en la construcción de las paredes de las fibras musculares. Sin esta proteína, las paredes musculares serán más débiles y afectará por tanto a la fuerza muscular, que como sabemos es el principal síntoma de la enfermedad de Duchenne.

Otro tema importante a tener en cuenta es la metodología por la que se identifica a los pacientes con Duchenne, es decir, la realización del estudio genético. El Dr. Nascimento compara los exones con los que se estructuran los genes a las páginas de un libro, donde el gen sería el libro completo.

Anteriormente, los estudios se focalizaban en efectuar la lectura de las 79 páginas que tiene el gen de Duchenne, analizando si había alguna ausencia o un exceso de palabras. Sin embargo, en los últimos años, la metodología ha avanzado, consiguiendo que se pueda analizar no solo si sobra o falta alguna página, sino que también se pueda leer cada una de las letras que las componen y si hay errores en ellas o si faltan o sobran letras, etc.

De esta manera, se puede identificar de una forma más precisa dónde está la alteración y por tanto una confirmación del diagnóstico genético, que permitirá el asesoramiento y el tratamiento adecuado de la distrofia muscular de Duchenne.

Cómo hablar con los demás sobre la distrofia muscular de Duchenne

La Dra. Irene Beatriz Zschaeck, de la Unidad de Patología Neuromuscular del Hospital Sant Joan de Deu, explica en el siguiente video algunos consejos que pueden ayudar a los padres a la hora de comunicar la noticia del diagnóstico de Duchenne a los demás miembros de la familia, así como a otras personas cercanas.

Los padres, una vez que estén preparados, han de decidir cómo y cuándo comunicar la noticia a los hermanos, tíos, abuelos y otros miembros de la familia. Para ello, puede ser bueno preparar una explicación que ayude a desarrollar lo que se quiere contar de una forma clara y sencilla.

Al ser una enfermedad con un componente hereditario, y que en la mayoría de los casos es la madre la portadora del gen que en su hijo se ha expresado con la enfermedad de Duchenne; en algunos casos, podría despertar sentimientos de culpa y tristeza. No obstante, es importante tener presente que una enfermedad nunca es culpa de nadie y que sentimientos de este tipo en general nos paralizan y no nos dejan avanzar.

La Dra. Zschaeck incide en la importancia de focalizarse en los puntos positivos, en cómo vamos a hacer para que nuestro hijo siga adelante, sea feliz y tenga el mejor cuidado y manejo de la enfermedad.

Distrofia Muscular de Duchenne: pasado, presente y futuro

En 2018 se cumplieron 150 años del descubrimiento de la distrofia muscular más común y que más afecta a la infancia: la Distrofia Muscular de Duchenne (DMD).

150 años analizando la Distrofia Muscular de Duchenne

La investigación de la Distrofia Muscular de Duchenne comenzó en el siglo XIX y tuvo un punto de inflexión en el año 1868 cuando se produjo la primera publicación que trataba y profundizaba sobre la enfermedad. En la actualidad, son muchos los científicos que siguen encargándose de buscar un tratamiento definitivo para los pacientes que padecen esta y otras distrofias musculares.

  • Siglo XIX (1858-1868)

En 1868 se produjo la primera publicación que describía lo que era la Distrofia Muscular de Duchenne, así como sus principales signos y síntomas. El estudio fue llevado a cabo por el neurólogo francés Guillaume Duchenne de Boulogne, considerado uno de los pioneros en la ciencia de la neurología y que, diez años antes, en 1858, había documentado un extraño caso de un niño de 9 años que estaba perdiendo paulatinamente la capacidad para caminar.

A lo largo de estos años, y a pesar de que algunos médicos del momento ya eran conscientes de la existencia de varios tipos de distrofia muscular, no hubo avances significativos en el estudio de la enfermedad hasta mediados del siglo XX.

  • Siglo XX (1930-1960)

1950 fue un año muy importante para la investigación de este tipo de enfermedades, entre otros motivos, por el descubrimiento por parte del médico alemán Peter Emil Becker de otro tipo de distrofia muy similar a la DMD: la Distrofia Muscular de Becker (DMB). La BDM es una enfermedad degenerativa que, al igual que la DMD, afecta y debilita los músculos del cuerpo de forma progresiva. Su principal diferencia radica en que los pacientes con esta patología tienen mayor índice de supervivencia.

Otro avance significativo se produjo en el año 1953 cuando el biólogo estadounidense James Watson, junto al físico británico Francis Crick, propusieron el modelo de la doble hélice como estructura del ADN, hecho que facilitó posteriores estudios en torno al genoma humano y, por tanto, posibilitó seguir avanzando en el estudio de la Distrofia Muscular de Duchenne.

  • Siglo XX (1960-1980)

Durante los años 60 se debatió con insistencia acerca de la enfermedad y se empezaron a emplear medidas para detectar a los posibles portadores de la DMD. Además, se publicaron estudios que analizaban los beneficios de la prednisona, un tipo de corticoide, en estos pacientes.

Tras un período de tiempo sin avances significativos, en 1974 un equipo de investigadores liderado por el doctor Drachman administraron una serie de corticoides a un grupo reducido de 14 niños afectados por Distrofia Muscular de Duchenne, obteniendo resultados favorables en algunos de ellos.

Por otro lado, a partir de 1975 se intensificó la investigación en torno a las membranas de las fibras musculares al considerarlas como una posible causa del desarrollo de la DMD.

  • Siglo XX (1980- 2000)

Unos años más tarde, y gracias al doctor Louis M. Kunkel y a su equipo de investigación, se logró un gran avance: fue identificado un gen en el cromosoma X que, en el caso de mutar, es el responsable de la aparición de la Distrofia Muscular de Duchenne. En 1987 reconocieron la proteína asociada a dicho gen y le dieron el nombre de distrofina. Fue entonces cuando se empezaron a estudiar tratamientos más concretos para combatir esta enfermedad, teniendo especial importancia el salto de exón.

A partir de 1988, y gracias a los descubrimientos de Kevin Campbell en la Universidad de Lowa, se averiguó que la gravedad de la DMD o de la BMD dependía de la cantidad de distrofina que estaba presente en la fibra muscular: a más cantidad de distrofina, menores eran los síntomas. Además, a través de varios ensayos clínicos, se confirmó que el uso de la prednisona retardaba la progresión de la DMD.

Desde finales de los años 90 hasta comienzos de los 2000 se hicieron experimentos en ratones con la finalidad de encontrar posibles tratamientos.

  • Siglo XXI (2013- Actualidad)

La entrada en el siglo XXI trajo consigo otro gran avance en lo que respecta a esta enfermedad. En el año 2013 un equipo de investigación de la Universidad de Missouri consiguió identificar en el gen de la distrofina una serie de secciones esenciales para el buen funcionamiento de los tejidos musculares. Gracias a este descubrimiento se pudo avanzar en el desarrollo de futuros tratamientos para la DMD.

Infografía sobre la historia de la Distrofia Muscular de Duchenne:

Historia de la distrofia muscular de Duchenne

Historia de la distrofia muscular de Duchenne

La importancia de un diagnóstico precoz en Duchenne

La distrofia muscular de Duchenne (DMD) se manifiesta principalmente en los varones ya que el gen que la provoca se encuentra en el cromosoma X. La mutación de este gen se transmite de la madre al hijo, sin embargo, un 35% de los casos ocurren por mutación espontánea pudiendo tener lugar en cualquier familia, sin distinción de raza ni de cultura.

Para el Dr. Andrés Nascimiento, de la Unidad de Patología Neuromuscular del Hospital Sant Joan de Deu, un diagnóstico precoz de esta enfermedad resulta esencial por tres razones fundamentales:

  1. Acabar con la angustia que supone para los padres no saber las razones por las que su hijo presenta determinados síntomas.
  2. Planificar qué es lo que familia, cuidadores y profesionales tienen que hacer para mejorar a corto y medio plazo la calidad de vida del paciente.
  3. Iniciar un proceso de asesoramiento familiar y genético para que la familia pueda planificarse en lo que respecta a hermanas o madres portadoras.

Descubre todas las claves de la importancia de un diagnóstico precoz en el siguiente vídeo:

Sentimientos tras el diagnóstico de Duchenne

Recibir la noticia del diagnóstico de la distrofia muscular de Duchenne puede generar sentimientos como tristeza, rabia, impotencia, así como preguntarse continuamente “¿por qué a nosotros?”.

Una noticia como esta afecta y modifica la estructura familiar pudiendo suponer un momento traumático para el niño con la enfermedad de Duchenne y todo su entorno, al tener que aprender a vivir y gestionar una situación que les era totalmente desconocida.

Asimilar la enfermedad de Duchenne lleva tiempo pero, una vez superado el impacto de la noticia, es fundamental afrontar esta nueva realidad, concentrarse en el presente y enfrentar el futuro, conociendo los cambios que se avecinan, tal y como asegura la Dra. Irene Beatriz Zschaeck, de la Unidad de Patología Neuromuscular del Hospital Sant Joan de Deu.

Saber que existe un sistema sólido en el que buscar ayuda, contar con profesionales, y sentirse respaldados, ayudará a reducir la ansiedad y el estrés, y a superar los temores con optimismo y valor. Para lograrlo, la Dra. Zschaeck da las claves en este vídeo para “encajar” esta nueva situación y “recolocar” los sentimientos:

Distrofia Muscular de Duchenne: ¿Debe mi hijo hacer ejercicio?

La Dra. Julita Medina, de la Unidad de Rehabilitación del Hospital Sant Joan de Deu, habla sobre la importancia de la actividad física como parte del tratamiento de la Distrofia Muscular de Duchenne.

Una rutina regular de estiramientos para mantener los músculos flexibles y los tendones debe ser parte de la actividad diaria de los pacientes ya que les ayudará a prevenir el desarrollo de contracturas. No obstante, se deben evitar los ejercicios con grandes resistencias y los estiramientos que alargan los músculos, no así los concéntricos que los acortan.

Además, participar en deportes de equipo adaptados puede resultar muy provechoso ya que es una manera de que las personas afectadas por esta patología mejoren su autoestima y desarrollen sus capacidades sociales al sentirse integrados dentro de un grupo.

Pero, ¿qué otros ejercicios recomienda la Dra. Medina? Descubre más consejos sobre el ejercicio en la enfermedad de Duchenne en el siguiente video: